LA NATURALEZA Y SUS MUCHOS AÑOS: EL ÁRBOL DEL TULE

Edgar Vargas 

Hay ocasiones en la que los grandes edificios te hacen ver qué tan pequeño es el ser humano. Más sorprende cuando un árbol no solo te lo recuerda por su tamaño, sino también por sus muchos años. Así es cómo se siente estar junto al longevo ahuehuete que es el árbol del Tule. Pero quédate un poco y te explicamos más detalles sobre este sorprendente regalo de la naturaleza, junto con los lugares que podrías disfrutar durante tu visita al municipio de Santa María del Tule.

Un árbol con mucha historia

Detrás de este gran árbol, existen algunas leyendas sobre su origen. Dicen que hace un par de milenios un sacerdote del dios Ehécatl decidió plantar en su honor la semilla de este hermoso ahuehuete. Pero hay otros que piensan que las caprichosas formas del árbol se deben a que su origen procede del bastón del rey Condoy, gobernador de los pueblos mixes y constructor de la famosa ciudad de Mitla.

Sea como fuera, con origen mítico o no, el árbol posee una majestuosidad que solo 2000 años de antigüedad pueden brindarte. Con un tronco de 14 metros de diámetro y una altura de 41, mirarlo de frente o refugiarte bajo su amplia sombra te dejará sin palabras. Pero su encanto no se encuentra únicamente en su tamaño: la imaginación te permitirá ver un sinfín de formas, animales y curiosos episodios a lo largo y ancho de su tronco. Hay cocodrilos, elefantes, cuevas, duendes y hasta siluetas y contornos humanos. Quedarte admirando largo tiempo su enigmático tronco valdrá para algunos como una terapia de dibujos.

Otras hojas

Pero la maravilla no se queda allí. A unos metros del árbol del Tule, existen más ahuehuetes con una magia muy similar. Hay quienes aseguran que proceden de las mismas raíces del antiguo Tule. Lo cierto es que, además del anciano ahuehuete, hallarás también uno más de 500 años y otro de casi 1000.   

Más allá de raíces

La visita al árbol vale ya el viaje de 20 minutos del centro de Oaxaca; sin embargo, el municipio del Tule posee otros atractivos. Durante tu estancia, puedes acercarte al mercado de artesanías, que concentra varios textiles en una pequeña plaza. Junto a él, tienes la oportunidad de comer en el mercado del lugar y probar unas ricas memelitas con café de olla o un champurrado para la mañana. Ahora, si vas por la tarde, las nieves de limón con tuna te harán la vida.

Pero comprendo, estimado lector, que quizá la tarde caiga en el lugar y el apetito no te lo perdone. Entonces tienes un número muy grande de lugares para comer. Si ese día no te apetece el mercado, el restaurante el Milenario o la Casa Embajador te ofrecerán lugares tranquilos y con un excelente servicio. Ahora que si tienes sed de la mala y quieres comprar algún mezcal, tendrás a tu disposición varios distribuidores de este regalo de Mayahuel.  

Ahora ya sabes cómo disfrutar la ruta de Santa María del Tule, donde la naturaleza de un majestuoso árbol se combina con la gastronomía, arte y placeres de Oaxaca. Regálate esa escapada y continúa gozando de los caminos que el sur tiene para ti.

 

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