SANTIAGO ROJO: PROBLEMATIZAR EL TERRITORIO

Raúl Villaseñor

A mediados de la década de 1990, la ciudad de Oaxaca comenzó a crecer de manera acelerada. El turismo se disparó y con ello una enorme necesidad de material humano, por lo que comenzaron a surgir nuevos asentamientos poblacionales, algunos planeados y otros no.

Fotografía: Santiago Rojo

El artista Santiago Rojo habla con este tipo de realidad: cómo la acción del gobierno, la sociedad y las personas estructuran y articulan el territorio de la ciudad.

Si el espacio que habilitamos es el resultado de nuestra acción individual y/o colectiva, los lugares -surgidos de esta época de crecimiento desordenado- son una forma de ver y una manera de relacionarnos con este nuevo ambiente.

La expansión de las ciudades mexicanas se ha dado, en la mayoría de los casos,  de manera inversa, primero se da el asentamiento y después la regularización. 

Rojo aborda estas cuestiones desde distintos lugares: los materiales de construcción, las distancias, los niveles sociales, entre otros; confronta la visión de la modernidad -plasmada en la tradición de ciertas construcciones visuales, como el paisaje-, para visibilizar la oposición entre lo que es y lo que se dice.

Fotografía: Santiago Rojo

La imagen de Oaxaca como ciudad turística deja fuera espacios que no encajan con el concepto de un lugar para visitar. La obra de Rojo nos hace ver esta contradicción fundamental en “Notas sobre un espacio anulado” (2014-2015), donde el crecimiento de la ciudad ha creado una periferia que el centro se empeña en hacer invisible.

Fenómenos como este muestran que existe un vacío en la concepción de ciudad como un órgano integral -donde todo está íntimamente interrelacionado-. Por el contrario, las acciones que abren camino hacia la fragmentación y especulación con el espacio parecen no sólo prosperar sino ser alentadas.

Con una escena artística tan grande, llama la atención cómo estas expresiones no son más evidenciadas sino ignoradas a favor de temas más “suaves” o fantasiosos. Rojo muestra esta situación en “Ruinas” (2016, en colaboración con Rubén Ojeda), un proyecto que prueba el uso de la figura del elefante como una representación decorativa recurrente en la obra de varios artistas -a pesar de que el animal ni siquiera es de aquí-. Así se mantiene en el concepto de“elefante blanco” para nombrar esas obras faraónicas hechas con dinero público y cuya utilidad social es, cuando menos, cuestionable. 

Fotografía: Santiago Rojo

En “Disertaciones sobre el libramiento” (2013, en colaboración con Víctor Morales, como Turista Mundial Colectivo), términos como “el progreso” se ponen en entredicho, o al menos su utilización por parte de la clase gobernante. Esta supuesta idea de progreso se desmorona al enfrentarla con la realidad, puesto que en muchas ocasiones estas obras arquitectónicas no llevan a ningún lado o su beneficio se queda sólo en quienes los impulsan, pero, como no son terminadas, se convierten en una especie de ruina -literal y simbólica-, que delata la falta de planeación de la clase gobernante.

Con una urbe en constante expansión y planeación cuestionable, el valor de la obra de Santiago Rojo consiste en hablar sobre lo que no queremos hablar: el modelo insostenible, pero políticamente redituable, de la ciudad en México. La exposición de Santiago Rojo nos señala los lugares incómodos, lugares que muchas veces habitamos y hemos hecho nuestros o que recorremos; a partir de ella deberíamos ser capaces de ver que el territorio habla de nosotros y que el espacio -al construirse- comienza a comunicar. Habría que preguntarnos: ¿qué comunica?; y, sobre todo, ¿qué sociedad forma un entorno sin planificación,  nacido de la precariedad?

 

El trabajo de Santiago Rojo se estará exhibiendo el primero de julio en la próxima exposición colectiva de NN Galería. Para más información, visita las redes de esta nueva galería:  

http://www.nngaleria.com  

Ig: @nn.galeria 

 

Para conocer más sobre el artista, adéntrate en sus redes:

www.sanrogua.wixsite.com/santiagorojo

Ig: @santiago_rojog

 

Santiago Rojo Guadarrama (Oaxaca, Oaxaca, México 1989). Cursó la Licenciatura de Artes Visuales en la Universidad de las Américas Puebla (2008-2012). Asimismo participó en diferentes residencias y cursos de especialización como el Diplomado de producción de Artes Visuales CaSa (2014). Cuenta con varias exposiciones individuales y colectivas de las que destacan “Temporada de secas” (2019) y “Paisaje concreto” (2016). Su trabajo ha sido expuesto en diversos estados de la república y en países como Brasil, Ecuador, Estados Unidos, Líbano y Venezuela. Ha sido seleccionado para la XII Bienal Femsa y festivales internacionales de videoarte en los que se encuentran nodoCCS (2015) y la Muestra Internacional de Videoarte y Video Experimental Urbs, Urbis (2015). Participó en el Festival Interfaz Caravana Cultural ISSSTE (2015) y en la Novena Bienal Puebla de los Ángeles (2013); fue seleccionado en la convocatoria Proyecto Joven 2013, llevada a cabo en el Museo de los Pintores Oaxaqueños (MUPO). Obtuvo la beca C*16 del SECULTA por su trabajo realizado en El Chilar (2016); fue acreedor de la beca Jóvenes Creadores FONCA 2018-2019. Su trabajo forma parte de varios catálogos y colecciones en las que se encuentran el acervo del Museo de Filatelia de la ciudad de Oaxaca (MUFI), la colección FEMSA y la colección Toledo/ INBA. 

 

Fotografía de portada: Melchor Gesner

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