CASA-RESTAURANTE TIERRA DEL SOL, EL SABOR DE LA MIXTECA

Karen Delgado

Hayamos visitado o no la región mixteca, sabemos que algo mágico se cocina en su suelo; así lo revela la nostálgica canción del compositor oaxaqueño José López Alavez, quien bautizó a su heroica Huajuapan como la Tierra del Sol. Bajo este mismo nombre, las maravillas de la localidad han encontrado un sitio en el corazón de la capital oaxaqueña. Quédate con nosotros, amable lector, y conoce la historia de este icónico lugar…

La sazón detrás del arte

La chef Olga Cabrera Oropeza, mente maestra de esta casa-restaurante y orgullosamente originaria de Huajuapan, creció en un hogar cuyo centro era la mesa: su madre y abuela fueron panaderas y le inculcaron desde temprana edad el amor a la cocina de la Mixteca. 

Cuando llegó a la capital de Oaxaca (hace más de 20 años), fundó un restaurante en el centro de la ciudad en el que ofrecía platillos caseros; progresivamente, la incorporación de su tradición culinaria germinó el éxito de Tierra del Sol y le permitió posicionarse entre los lugares más reconocidos de los Valles Centrales. En este rincón mixteco podemos encontrar las famosas tetelas, la sopa de guayas y muchas otras delicias características de la región.

La chef Cabrera se reconoce a sí misma como un vínculo entre las nuevas generaciones y la comida ancestral que ha logrado subsistir gracias a la unión familiar: “Hay platillos que sólo se preparan en las reuniones con nuestros seres queridos; cuando estamos lejos de ellos, dejamos de cocinar y comienzan a morir las recetas tradicionales”. Una de las joyas del restaurante, el mole Tres Generaciones, constituye el reflejo de sus esfuerzos por hacer subsistir esta memoria familiar: la receta ha tenido la fortuna de perfeccionarse en manos de las matriarcas: abuela, madre e hija en una sola composición

¿A qué sabe la Mixteca?

Pero así como la tradición se resguarda en esta casa-restaurante, también la innovación ha encontrado un lugar de honor en el menú; si tú, amable lector, nos permites una sugerencia, el mole de laurel es la opción idónea para encontrar en un solo bocado el sazón mixteco y las aportaciones de la chef Cabrera, quien concibió esta versión propia y original del clásico mexicano. 

Si vives en la capital oaxaqueña o tienes la gran fortuna de visitarla, frente al Jardín Botánico encontrarás este pedacito de la Mixteca -en Reforma 411, Ruta Independencia, Centro-. Después de la primera probada en Tierra del Sol, tal como la mismísima Huajuapan, ¡suspirarás por volver a verla! 

Nota: Al concluir tu visita, no olvides darte una vuelta por la panadería del lugar, ¡encontrarás muchas y agradables sorpresas hechas de maíz!

 

Fotografías: Karen Delgado

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