Saberes ancestrales de Oaxaca: curanderos, chamanes y brujos

El estado alberga muchas tradiciones que han pasado de generación en generación. Los saberes ancestrales de Oaxaca tienen todavía mucho que decir al mundo.

Rocio Noblecilla

En Quixe ya lo hemos mencionado, Oaxaca es mágico; todo el estado está lleno de secretos de las civilizaciones prehispánicas, la naturaleza y la cosmovisión de su pueblo. Los saberes ancestrales de Oaxaca han sido cuna de los más reconocidos, gracias a curanderos, chamanes y brujos. Cientos de miles de personas han acudido con ellos en busca de una limpia de velas, un amarre, un temazcal, un masaje, una predicción o una ayuda para cualquier malestar. 

Seguramente has escuchado de la famosa María Sabina, consultada por famosos artistas y personajes de la política, que llegaron con ella en búsqueda de rituales a través de hongos psicoactivos o de poderosas protecciones. 

Saberes tradicionales o ancestrales

Como es bien sabido, pese a los avances en la medicina moderna, hay muchas enfermedades para las que la ciencia no encuentra respuesta. Y, además, por tradición, varias personas acuden a tratamientos alternativos, ya sea porque los médicos no tienen un diagnóstico para los síntomas que padecen o porque simplemente confían más en la medicina natural.

Pero, ¿qué es la medicina tradicional  mexicana? Pues bien, se trata del “conjunto de sistemas de atención a la salud que tiene sus raíces en profundos conocimientos sobre la salud y la enfermedad”, procedente de “los diferentes pueblos indígenas y rurales de nuestro país” y, “fundamentados en una interpretación del mundo (cosmovisión), de la salud y enfermedad de origen prehispánico». En este sistema, se han incorporado elementos provenientes de otras medicinas, como la antigua española, la africana y, en menor medida, la propia medicina occidental.

La naturaleza, los hombres y lo sobrenatural son  los  tres agentes que la medicina tradicional considera que son los que producen las enfermedades. De ahí que utilice una gran cantidad de técnicas  terapéuticas, como el uso de la herbolaria, de animales  y de minerales.

Las han utilizado desde hace miles de años, en todo México, y cada estado tiene métodos o costumbres distintas, especialmente para contribuir a la salud humana. De ahí que, ante un dolor de estómago, por ejemplo, recibamos en casa ese alivio, y que de ser más complejo sea cuando se acuda al médico.

Estos conocimientos y creencias de medicina tradicional han sido transmitidos de generación en generación, de bisabuelas a abuelas y de éstas a las que hoy son madres y que atienden, incluso desde sus hogares, esas dolencias y malestares comunes.

 

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Hay de quienes a quienes

Y es que seguro habremos escuchado varios nombres para referirnos a ellos. Por supuesto, cada uno tiene, por así decirlo, una especialidad. Así, los chamanes son guías espirituales; los brujos, los que manipulan las fuerzas de la naturaleza -y los hay buenos y malos-, y entre éstos se ubican los adivinos; y los curanderos, los que conocen el arte de curar el alma y el cuerpo. Entre éstos últimos se clasifica a las parteras y también a los famosos hueseros, esos que nos permiten que volvamos a la normalidad después de una torcedura o un fuerte dolor de espalda.

En Oaxaca es usual conocer o escuchar de algunos de estos practicantes y hay experiencias que pueden llegar a ser escalofriantes. Desde luego, no escapan también los charlatanes que, como vendedores de fórmulas mágicas, van de pueblo en pueblo ofreciendo sus servicios de adivinos y de hacedores de milagros. 

Los más solicitados

Así como a la Sierra Norte de Oaxaca la conocemos por el uso de setas comestibles que nos conectan con otros universos, al Istmo de Tehuantepec podríamos considerarlo como el más popular por el toloache. Es posible que ya te lo hayan contado o bien te han asegurado que lo has tomado. 

Y si te animas a ir a uno de estos llamados viajes de turismo tradicional y visitar a un curandero a una limpia de velas, te hablará de tu salud, de tu pasado, de tu forma de ser, e incluso destapará algún pensamiento que creías bien resguardado o te dará algunas predicciones. Sí, así como lo lees, como si las velas guardaran la energía de las personas y, al romperse, liberaran verdades que solo el chamán puede interpretar.

En otros rituales, en los que se dan apretones y sobadas, te ofrecen cura de espanto o de mal de ojo; y es de acuerdo con cada padecimiento que se utilizan ciertas yerbas; entre las más empleadas están la ruda, el romero, el chamizo y la albahaca, así como el infalible huevo y su respectiva lectura, o la quema de copal para ahuyentar las malas energías.

Una sesión de temazcal para mejorar la salud es algo que la mayoría de los chamanes ofrecen como parte del proceso de limpia y de sanación. “Este baño sirve para liberar toxinas del cuerpo, problemas del alma, es como regresar al vientre de la madre, es como volver a nacer”, dicen.

Para mantener las tradiciones

Durante esta pandemia por COVID-19, ante la inseguridad de muchas personas por asistir a los hospitales, se ha visto un aumento de estos tratamientos tradicionales, especialmente por las mujeres embarazadas -que ayudó a visibilizar la labor de las parteras en el estado-.

La pandemia se convirtió en un momento clave para recuperar, preservar y visibilizar la medicina tradicional en el estado y dignificar a los médicos, curanderos y curanderas, que a lo largo de generaciones han conservado estos saberes.

De acuerdo con el censo realizado por la Secretaría de Salud federal, en Oaxaca son más de cien los médicos tradicionales que existen en el estado y a los cuales se les otorgó un carnet que los acredita como tales.

Al rescate de los saberes ancestrales

Desde 2011, cada mes de julio -durante la Guelaguetza-, la Organización Bedani realiza el «Encuentro de curanderos tradicionales: El llamado del caracol», para dar a conocer los beneficios de la medicina tradicional y holística, así como para crear lazos entre curanderas, curanderos y público en general.

En Juchitán, en abril de 2019, se realizó la Primera Feria Nacional de Medicina Tradicional para exponer conocimientos y prácticas sobre medicina ancestral, como la herbolaria, terapias alternativas, y otras prácticas milenarias.

Por su parte, en San Pablo Etla, en septiembre de 2020, se realizó el Primer Encuentro de Curanderos Tradicionales -organizado por Oaxaca Ancestral-, en el que participaron más de 30 médicos de comunidades que comparten sus conocimientos de plantas medicinales, e incluso su curación con sonidos y sabores, como ceremonias de cacao, entre otros sabores milenarios en riesgo de perderse.

Así que, querido lector, que la rutina diaria -cada vez más exhausta- no impida tomarse un tiempo para una realizarse una limpia, bañarse en un temazcal o acudir a un masaje curativo. Eso sí, infórmate antes de con quién irás y ve dispuesto a regresar renovado y con toda la energía.

 

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Fotografía de portada: Carlos Bustamante

Para saber más:

https://www.cndh.org.mx/sites/default/files/doc/Programas/Indigenas/OtrasNormas/Estatal/Oaxaca/Ley_DPCIOax.pdf

http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2007-09342015000801791

https://mtci.bvsalud.org/las-contribuciones-de-la-medicina-tradicional/

http://ru.iiec.unam.mx/3361/1/206-Perez-Acevedo.pdf

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