Juquila, devoción que trasciende fronteras

Millones de peregrinos se reúnen anualmente para conmemorar la fiesta de la Virgen que data del siglo XVI

Seguramente has escuchado hablar sobre Juquila alguna vez, ya sea de la Virgen de Juquila, del santuario o de la fiesta en su honor. Sea cual sea una cosa es cierta, gente de todas las edades se reúne con un solo objetivo, conmemorar a aquella pequeña escultura que se quiso quedar en tierras oaxaqueñas.

Un lugar santo

Ubicado en el municipio de Santa Catarina Juquila, en la región de la Costa, el santuario de la Virgen recibe anualmente a millones de peregrinos que, con gran devoción, visitan a su Madre del Cielo. Su veneración se ha extendido no solo a lo largo del país, sino que ha trascendido fronteras recibiendo gente de todos los continentes.

Este lugar se ha convertido en una parada obligatoria para el turismo religioso. Actualmente se coloca como el tercer santuario más visitado del país, tan solo por debajo de la Basílica de Guadalupe y de la de San Juan de los Lagos. Pero ¿Cuál es la historia que envuelve al lugar y a la Virgen? Conozcámosla juntos. 

 

El origen de una devoción

La historia cuenta que la figura de la Virgen perteneció al fraile dominico Jordán de Santa Catarina, quien, por allá del s. XVI, la llevaba a todas las misiones evangelizadoras que realizaba por los pueblos chatinos. Un día obsequió la pequeña escultura a un indio originario de Santa María Amialtepec, un pequeño poblado que actualmente pertenece al mismo municipio de Juquila; se la entregó en agradecimiento por su ayuda en la labor de enseñar el evangelio a la gente de esas tierras.

No se sabe el nombre del afortunado, pero cuando regresó a su casa colocó la escultura en un altar y poco después la donó a la humilde capilla del pueblo para que todos los vecinos pudieran ir a verla. Pero ni siquiera la Virgen estuvo exenta de calamidades, ya que fue testigo de un incendio agrícola que se salió de control y arrasó con la capilla hecha de carrizo y zacate. Milagrosamente a la escultura no le pasó nada, solo se ahumó un poco, con lo que su piel se convirtió en morena, como la de los devotos del lugar.

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La Virgen escogió su hogar

Tras ese asombroso suceso creció el número de creyentes y el párroco de Juquila vio conveniente llevarla a la cabecera de Santa Catarina, pero la Virgen quería quedarse con sus hijos del pueblo de Amialtepec, por lo que misteriosamente y por tres veces regresó a su antiguo aposento; hasta que, en 1719, por decisión de los clérigos y pidiéndole en toda forma el poder trasladarla, aceptó quedarse en el lugar en el que se encuentra actualmente.

 

Festejo con bombo y platillo

La fiesta de la Virgen de Juquila se celebra el 8 de diciembre, ya que la figura original representa a la advocación de la Inmaculada Concepción, cuya solemnidad es el mismo día. El tamaño de la escultura es tan solo de 30 x 15 cm con todo y vestido, pero su talla es inversamente proporcional a su fiesta, pues cada año se tira la casa por la ventana y el júbilo por su conmemoración abarca más de un día.

Los festejos comienzan con la novena a la Virgen, y desde ese momento se ven, cada vez más, peregrinos que llegan con sus peticiones. Dentro de la novena tiene lugar la calenda en honor a la “Juquilita”, como cariñosamente le llaman; esta tradición, al igual que en otras regiones de Oaxaca, está llena de alegría y colorido.  

 

Vívelo en carne propia

Ya conocimos la historia de la Virgen y la devoción que envuelve a uno de los santuarios más concurridos de México, pero ¿Cómo se puede llegar a él? Toma nota.

La forma más fácil es por vía terrestre. Si te encuentras en el Centro de Oaxaca te conviene tomar una camioneta Urvan que te llevará directo al santuario. El trayecto es un poco largo, se hacen alrededor de cinco horas, pero el transporte es cómodo, por lo que puedes aprovechar para leer un buen libro, o, si sales muy temprano, para seguir durmiendo. Aquí te dejamos dos líneas para que las cheques: Líneas Unidas de Oaxaca y Autotransportes Turísticos Santa Catarina Juquila.

 

Tampoco te lo puedes perder

Cerca del santuario existen otros puntos de interés que sería imperdonable que te los perdieras. Uno de ellos es la Capilla del Pedimento, a donde los fieles acuden con sus súplicas, representadas en figurillas de barro que dejan a sus pies. También puedes visitar el Pocito, donde aseguran que, entre las rocas, se aparece la Virgen.

Pero si lo tuyo son las experiencias largas puedes aventurarte a realizar completa la Ruta de Fe, te aseguramos que vivirás incomparables experiencias a lo largo de todo el recorrido.  

 

Por hoy hemos llegado al final de nuestra entrega donde conocimos la historia y devoción que rodean a la Virgen de Juquila. En Oaxaca, así como comida y tradiciones, también una fuerte devoción que ha mantenido unidas a generaciones y ha creado  lugares dignos de visitar.

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Fotografías: ShutterStock

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