Filosofía natural en el pensamiento de Baruch Spinoza

Por: Mario Gilberto Negrón Cámara
Universidad Autónoma de Chihuahua

 

Baruch Spinoza es considerado “el abuelo” de la filosofía moderna. Es pieza clave al marcar la ruptura entre el pensamiento medieval y un nuevo concepto del entendimiento del ser, por medio de la libertad de pensamiento y la razón. Por ello, los dogmáticos de su época lo consideraron ateo. Rompeparadigmas y precursor de los pensamientos sobre Dios por medio de Ética, adentrémonos al aspecto universal del hombre.

Spinoza fue judío, de familia Sefardí. Nació en Amsterdam el 24 de noviembre de 1632. Sobresale su manera de pensar al rechazar los dogmas de los ritos judíos y es por esto que en 1656, le dictan el “jerem”, una excomunión en la religión judía, un documento expedido por los rabinos en el cual se le advierte a la comunidad no tener trato de ningún tipo con él, así como evitar leer sus escritos. Todo esto, cuando Spinoza contaba con 23 años de edad.  Esta “excomunión” hizo que Spinoza viajara y se dedicara a dar clases particulares y al modesto oficio de pulidor de lentes.

Spinoza nunca se consideró ateo. Sin embargo, él mismo se consideraba monista, no estaba de acuerdo con el dualismo cuerpo-alma. Su filosofía es adogmática, su pensamiento angular. La libertad de pensamiento y como herramienta fundamental, la razón. Esta libertad del hombre proviene del conocimiento, el saber cómo funciona la naturaleza y los fenómenos. Mientras se sepa esto, el hombre es capaz de utilizar estos conocimientos para liberarse de sus trabas mentales. Creía en Dios pero no en las ataduras de las religiones.

Esta forma de pensar liberal para la época ocasionó una fuerte reacción entre los religiosos. Como expresó en su obra Ética: “cuando alguien busca las verdaderas causas de los prodigios y desea ser sabio en lo concerniente a la naturaleza, y no a maravillarse como un tonto, frecuentemente es tomado por impío por aquellos a quienes vulgarmente se adora como intérpretes de lo divino y la naturaleza” (Spinoza, 2000:22).

A continuación, haré un breve análisis de su obra Ética, obra fundamental, donde aborda aspectos metafísicos acerca del origen de Dios y una filosofía de la naturaleza humana. Ética, la divide en cinco partes sus principios filosóficos: 1) De Dios; 2) De la naturaleza y el origen del alma; 3) Del origen y naturaleza de las afecciones; 4) La servidumbre humana o la fuerza de la pasión; 5) Sobre la libertad del hombre o la potencia del entendimiento. Sobre su primer tratado De Dios, enfocaré mi análisis para este breve ensayo.

Spinoza comenta lo siguiente: “el modo en que el entendimiento percibe la esencia de una sustancia se denomina atributo” (Spinoza, 2000:13). El entendimiento enfocado en el estudio de una sustancia, al llegar a desentrañar aquello que se estudia hasta encontrar su esencia, su componente principal, es lo que considera como atributo, que más bien es esa facultad o ejercicio de la investigación por medio del razonamiento. Aquella sustancia que no puede concebirse a partir de otra, debe concebirse por sí misma. Esto explica el hecho de que cada cosa está formada, como la naturaleza de Dios, por infinitos perdurables, los cuales han de desentrañar mediante el entendimiento, buscando su propia causa. No a partir de alguna otra externa, sino de sí misma. De esta manera, las cosas no se pueden conocer entre sí, sino a partir de su propia naturaleza.

Para entender esto mejor, debemos observar por ejemplo, que en la naturaleza no existen dos cosas iguales, aunque sean del mismo género. Y de esto estaba consciente Spinoza. Las cosas tienen una esencia particular y para comprobarlo basta su existencia. De lo contrario, si carecieran de ella, no existirían. Tenía la certeza que las cosas podían generar su existencia a partir de su propia naturaleza, es decir, que hay un movimiento intrínseco y no que es provocado por otra de diferente o igual naturaleza. Su pensamiento estuvo muy adelantado y fue revolucionario; insisto, con ello provoca el ser visto como ateo por los rabinos judíos.

Spinoza declara que Dios no puede tener atributos humanos. La naturaleza de Dios difiere de la humana. Dios no puede tener aspectos humanos. Este pensamiento causa la ira de quienes así lo pensaban.

No es posible pensar de esta manera porque si se le atribuye a Dios estos rasgos lo limitaremos y la otra razón, no se puede conocer a fondo su esencia, no con la simpleza de quienes pretendían hacerlo, porque no se trataba de una verdad cualquiera, sino una verdad eterna. Así es como Spinoza se expresa: “existen personas que imaginan un Dios con características humanas, con cuerpo y alma; sujeto a pasiones. Esto es inconcebible. Dios no puede tener forma humana porque ésta es limitada, y tal aserto aplicado a Dios es absurdo. Dios es infinito” (ibid. 2000:17).

Así, en la naturaleza, vemos que no es fácil conocer la esencia de las cosas. Se necesita de un estudio metódico y profundo para penetrar en su esencia. Al definir las cosas, es como si nada más mencionáramos el cascarón, hay que tomar en cuenta que para Spinoza, las cosas están formadas de sustancias infinitas. Por lo tanto, la sustancia es indivisible, puesto que de otra forma no podría llegar a conocerse.

Con esto entendemos que para Spinoza, su fundamento filosófico de la naturaleza de las cosas y de Dios está en el estudio, en el esfuerzo intelectual, no en el dogmático. Considera que la naturaleza de Dios es necesaria. No existe sustancia, causa primera fuera de él. Él es la causa primera.

En el aspecto material también reflexionó acerca de las cantidades dividiéndolas en dos partes: superficiales y sustanciales. Las primeras se refieren a la concepción que se tiene de las cosas mediante la imaginación; en cuanto a las segundas, por medio del entendimiento.

 En cuanto a la naturaleza de Dios y del pensamiento, Spinoza afirma que Dios es eterno e inmutable en sus atributos. Si lo podemos pensar se debe a que en nuestro pensamiento hay algo de estas características de él, y se manifiestan. Por tanto, surgen de la naturaleza de Dios como aspectos eternos. Todo aquello que sea eterno y por ello necesario surgen de Dios, que al igual es eterno y necesario.

¿Qué pensaba Spinoza acerca de la causa de Dios? Dios es su propia causa y de las demás cosas. Es por esto que se le considera precursor del cartesianismo. Todo cuanto existe son expresiones de los atributos de Dios, o dicho de otra manera, son las formas en las que se expresa. Con esto ha de notarse un acercamiento al panteísmo puesto que Dios está en la expresión de la naturaleza, no es un anciano sabio con barbas blancas sentado en un trono, en el cielo. Dios es una sustancia que rige la naturaleza, y es por eso que en su obra Ética se esfuerza porque las personas entiendan que Dios está en la esencia de cada uno, no afuera.

A diferencia de lo que pensaba Isaac Newton acerca de un Dios seco que mecánicamente dejó al mundo y al universo de paso, con efectos contingentes, Spinoza piensa que no existen las contingencias en la naturaleza, todo tiene una razón de ser y pasa porque Dios así lo ha querido. Todo es necesario y el efecto que produce es porque así está determinado. Sin embargo, para aclararlo entramos a un razonamiento más a fondo. Todas las cosas en la naturaleza poseen una esencia, al producir ellas un efecto, lo único que hacen es manifestar parte de su esencia, para lo cual ya están determinadas a ser y hacer. Por lo tanto, toda cosa en la naturaleza tiene su razón de ser, su objetivo. Todo naturalmente tiene, por necesidad, un efecto, una esencia.

En cuanto a su crítica religiosa, considera que todo hombre que busque la verdad de las cosas no conformándose con maravillarse por los efectos de los fenómenos sino que investiga sus causas, siempre será atacado por aquellos “intérpretes de lo divino”. El maravillarse, es para los tontos, porque el hombre que se maravilla es aquel que desconoce las causas de las cosas. Este desconocimiento o  ignorancia, no es causado por otra fuente más que la del ser humano mismo que se abstiene de investigar.

Precisamente porque la naturaleza del ser humano es mirar el cascarón de las cosas, o como diría Spinoza, imaginar las cosas en vez de estudiarlas a fondo. Por ello, no estaba de acuerdo con el empirismo que únicamente basado de la experiencia sensible, lo que hace es deformar la esencia de las cosas mediante su desconocimiento.

Ahora esbozamos algunas ideas principales en la filosofía de Spinoza:

  1. Su panteísmo acerca de la idea de Dios.
  2. Propone una ética racional que considera a Dios una sustancia, de la cual surgen todas las cosas.
  3. Está en contra de los dogmas dominantes y es considerado ateo por sus ideas controversiales para la época.
  4. Está consciente de que todo aquello que existe produce un efecto, porque tiene un por qué de existir, y como potencia a tal efecto está su esencia. Por tanto, todo tiene un por qué en el mundo.
  5. Está en contra de la idea de que todo en el mundo es contingente.

Finalmente, considero la metafísica de Baruch Spinoza una filosofía sencilla, pero inquebrantable y poderosa, debido a ello produjo cambios abruptos en el paradigma de la época que concierne a las creencias dogmáticas de Dios. Marca su pensamiento un cambio en cuanto a la concepción de Dios y del mundo, se libera de los dogmas y los religiosos.

Con todo esto, es un ferviente creyente. A la manera de Lutero, quiere una reforma en el pensamiento de la naturaleza y de Dios, por lo tanto del hombre. Busca una filosofía para la liberación del hombre por medio de la fe y el razonamiento, que han de ir de la mano, como las cualidades conferidas por Dios al hombre. Si estas cualidades se manifiestan es porque de igual manera, es parte de los atributos de Dios que se reflejan en nosotros y lo que vemos. Con esto no digo que Dios tenga atributos humanos, tampoco Spinoza lo pensaba así, sino que en su infinitud, Dios es una multiplicidad de atributos que se nos reflejan.

Spinoza promueve tres estados de conocimiento que tiene cualquier ser humano: la imaginación, la razón y la intuición. La imaginación es una idea de las cosas o la experiencia. Sin embargo, estas ideas no contienen el conocimiento de las cosas tal cual son. La imaginación produce ideas que son huellas o llanas superficies de las cosas. La razón permite conocer las cosas en sus partes fundamentales. El estudio de la naturaleza por medio de la razón, nos permite conocerla no en su totalidad, pero sí en sus partes. La razón permite conocer las causas de los fenómenos. En cuanto a la intuición, es lo que Spinoza considera como el conocimiento de la esencia de las cosas. No de forma categórica, sino genérica. El hombre es hombre en su género, no como hombre particular, sino en un aspecto universal.

Glosario:
Sefardí: Que desciende de aquellos judíos y que conserva la lengua y las tradiciones propias de sus antepasados cuando fueron expulsados de la Península Ibérica o que, simplemente, acepta y sigue sus costumbres y prácticas religiosas.
Monista: Reciben el nombre de monismo las posturas filosóficas que sostienen que el universo está constituido por una única sustancia, causa o sustancia primaria.

Bibliografía: Spinoza, Baruch, Ética, Buenos Aires, 2000; Errepar S.A.

Mario Gilberto Negrón Cámara

Escritor periodístico, Filósofo y Pintor con exposiciones en Galerías y Museos en Yucatán, México.

Edición web: Anael González

                          Fuente: Wikipedia. Creative Commons. 

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