LOS NACIMIENTOS: UNA TRADICIÓN MILENARIA

Por Teresa Cortés

Ha llegado la Navidad y con ella todas las cosas que nos hacen amarla: la convivencia con nuestra familia, las luces, el ponche y esa deliciosa cena que, inevitablemente, nos traerá unos kilitos de más. 

En México es una tradición adornar nuestras casas; colocamos series de luces en la fachada, montamos el árbol y lo decoramos con esferas, y en algunos hogares aún tenemos el hábito de poner el nacimiento. Esta es una práctica que nació hace casi mil años y, aunque muchos ya no la acostumbran, no es extraño encontrar en las casas de las personas mayores un típico pesebre. 

 

¿Cómo inició esta tradición?

Los nacimientos, también conocidos como pesebres o belenes (aunque estos nombres son más comunes en Europa), tienen su origen en la Edad Media. Es a san Francisco de Asís a quien se le atribuye el primero. En 1223, este santo intentó recrear la escena bíblica en una ermita de Greccio, Italia, y colocó un austero pesebre rodeado por una mula y un buey. La verdad es que la historia es un poco más compleja, pero no te preocupes que aquí te la contaremos

Se han encontrado representaciones del nacimiento de Jesús que datan de los siglos IV y V, es decir, que se hicieron durante el cristianismo primitivo. En esos tiempos la religión cristiana era perseguida, por lo que estos nacimientos se hallaron en las catacumbas, lugares subterráneos o escondidos donde las personas se reunían para profesar su fe. Estos adoptaron la forma de figurillas de barro o arcilla, y de murales pintados en las paredes. Pero no se sabe a ciencia cierta la intención con la que fueron hechos.

Es por ello que una buena manera de generalizar el inicio de esta tradición es atribuirlo a san Francisco de Asís; de quien sí conocemos la intención, gracias a los escritos de los mismos frailes que vivieron con él. Su objetivo era dar a conocer a la comunidad el nacimiento de Jesús, para instruirlos en la Santa Doctrina; pero principalmente buscaba contemplar la encarnación del Hijo de Dios mediante el silencio. 

Esta tradición se adoptó en todo el Antiguo Continente, especialmente en los conventos de monjes y frailes.

  

De Europa para el mundo

Cuando los frailes llegaron a la Nueva España utilizaron este recurso para evangelizar a los nativos de estas tierras. Recordemos que los misioneros no hablaban la misma lengua que los indios, y esta representación visual resultó ser muy conveniente. 

Durante la colonia, la costumbre de poner el nacimiento se hizo cada vez más común, sobre todo en las haciendas y casas de familias acomodadas. Pero los mexicanos lo llenaron de sabor y colorido, comenzaron a colocarle figuras típicas como los nopales, las casitas de madera y los pastores con calzón de manta y sombrero. Actualmente, no es extraño ver la pieza, ya sea de barro o de cerámica, de una mujer cociendo las tortillas en un comal o de un alfarero vendiendo sus ollas mientras presencian el nacimiento del niño Jesús.   

¿Cuál es el sentido del nacimiento?

Aunque no existe una única respuesta, aquí te contamos las más comunes:  

La contemplación: Empezaremos por el sentido que quiso atribuirle san Francisco de Asís, que era llenarse de la alegría del nacimiento de Jesús por medio de la observación. Nosotros mismos, en ocasiones, nos asombramos cuando vemos un pesebre porque echa a volar nuestra imaginación. 

Es por ello que, cuando escuchamos los tradicionales villancicos, se nos hace fácil recrear el escenario que describen, imaginamos al Niño del tambor tocando ante la cuna de paja, o casi podemos ver a Los pastores a Belén corriendo para ver tan maravilloso suceso.   

El ornato: Todos tenemos una vecina o conocida que pone el nacimiento del tamaño de su patio, y cada año pide una posada para que la calle entera pueda admirar su creación. Pues los pesebres se han convertido en una decoración que llena el hogar de paz y armonía.

La tradición: Ahora, son generalmente los abuelitos quienes ponen los nacimientos en sus casas, quizá por nostalgia o por su valor cultural. Pero recordemos que esta práctica se encuentra presente en México desde la época de la colonia

 

Un legado que seguirá presente

Sea el sentido que tú le des, los nacimientos viven en nuestro entorno y seguirán haciéndolo por muchos años más

Anteriormente podíamos asistir a exposiciones sobre los pesebres del mundo; este año será un poco diferente. Pero el confinamiento por la pandemia no es motivo para dejar de conocerlos, podremos hacerlo por medio de visitas virtuales. Aquí te dejamos un sitio que seguro echará a volar tu imaginación y te transportará hasta lugares lejanos, en donde también se celebra con alegría el nacimiento del Niño Jesús. 

Visita la exposición aquí: https://comunidadmuack.com/  


Para saber más…

Enciclopedia Franciscana (s/f) La Navidad de Greccio celebrada por san Francisco (1223). Recuperado de http://www.franciscanos.org/enciclopedia/navidad1223.html  

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: