CHAPULINES Y CHICATANAS, EXÓTICOS MANJARES OAXAQUEÑOS

Teresa Cortés

¡Oaxaca siempre nos sorprende! Su colorido, arte y sabores nos maravillan cada vez que emprendemos un viaje hacia esta mágica tierra. Si te has asomado, aunque sea un poquito, a su gastronomía, te habrás dado cuenta de que la lista de platillos se vuelve interminable.

Dentro de estos deliciosos manjares existen unos muy peculiares, y ciertamente exóticos, dos insectos que han formado parte de la dieta de los oaxaqueños, desde los tiempos prehispánicos: los chapulines y las chicatanas.

Pero todo tiene su chiste y la receta de estos deliciosos animalitos no es la excepción. Hoy conocerás un poco más sobre ellos

 

Deliciosos y nutritivos chapulines

Fotografía: Carlos Bustamante

Para nadie es un secreto que los chapulines forman parte de muchos platillos típicos de Oaxaca. Su sabor y valor nutricional los han posicionado como uno de los protagonistas de la gastronomía oaxaqueña; ya que, además de ser deliciosos, son una opción ideal para cuidar tu salud.

Debido a su alta cantidad de fibra, ayudan a mejorar la digestión. Las proteínas que aportan, según el tamaño de la porción, pueden igualar a las que tienen las leguminosas o la carne de res, pero sin las grasas dañinas de esta última. También son ricos en vitaminas B1 y B12, que fortalecen el sistema digestivo y el nervioso. Como un plus, la tiamina (vitamina B1) convierte los alimentos que consumes en energía, así que, si combinas los chapulines con una dieta balanceada, te sentirás lleno de vida.    

Es común encontrar a las señoras vendiendo este exótico manjar dentro del Mercado Benito Juárez, en el centro. Los chapulines se acostumbran a ofrecer por medidas, que son recipientes de diferentes tamaños, y los precios varían según el que escojas. No son nada caros, y los puedes encontrar sazonados con limón y sal, con chile o al mojo de ajo, todo dependerá de lo que tu paladar prefiera.

Pero si lo tuyo son las experiencias gourmet, en muchos de los restaurantes que te ofrece la ciudad de Oaxaca, puedes encontrar chapulines en sus distintas versiones: acompañados de guacamole, molidos en salsa de chiles o coronando una deliciosa tlayuda. 

 

Chicatanas, el manjar de la lluvia

Vía El Universal

Si los chapulines te han sorprendido, las chicatanas te dejarán con la boca abierta. Este curioso nombre se le otorga a las hormigas de la especie Atta mexicana, mismo que se traduciría del náhuatl como “hormiga bolsona”, o -ya adaptado- “bichito culón”, debido a su prominente abdomen. 

Es de conocimiento popular que salen de sus nidos cuando empiezan a caer las primeras lluvias del año, por allá del mes de junio. Únicamente se les puede encontrar en este tiempo, por lo que su escasez las ha colocado como una delicia exótica y de precio elevado; el kilo se llega a cotizar en más de mil pesos. 

Los encargados de la recolección saben que se debe salir muy de madrugada para encontrarlas, a plena penumbra, o con el primer rayo de luz. Todas la chicatanas que se recogen son introducidas en una bolsa, para que después, cuando el número sea suficiente, se asen al comal. Con el calor del fuego se les caen las alas, y resulta recomendable quitarles la mandíbula, ya que guardan un sabor a tierra que puede llegar a amargarlas.

Una vez tostadas y listas se pueden preparar en distintos platillos, como salsa, mole o guisado; siendo de los más típicos, la salsa verde de chicatana hecha en molcajete y que comúnmente se le pone a las picaditas o a las tlayudas

 

¿Cuál vas a probar primero?

Si, al igual que nosotros, te has quedado sorprendido de conocer estos exóticos manjares, ¡imagínate cuando los pruebes! Y, si ya lo has hecho, o estás pensando hacerlo pronto, comparte con nosotros tu experiencia; para que juntos podamos seguir disfrutando de los desconocidos sabores que nos ofrece nuestro, siempre sorprendente, estado de Oaxaca. 

 

Portada: Vía ShutterStock

 

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