QUE NO NOS PASE OTRA VEZ… CINCO RITUALES PREHISPÁNICOS PARA RECIBIR BIEN EL AÑO

Teresa Cortés

Desde niños lo hacíamos. Comíamos uvas, pedíamos deseos y llevábamos a cabo rituales para que el año que estaba por comenzar fuera mejor que el que se iba. La idea de que con el año iniciamos una vida nueva nos ha acompañado a lo largo del tiempo. Así, cada cultura en el mundo tiene su propio significado del Año Nuevo y por ende sus respectivas tradiciones para recibirlo. 

Así que si eres de los que han hecho de todo para iniciar bien el año y no te ha funcionado, quizás estés intentando tradiciones de una cultura equivocada. Después de todo, ¿quién mejor que nuestros antepasados para compartirnos sus tradiciones para esta época? Aquí te traemos cinco rituales prehispánicos, y adaptados a nuestro presente, para recibir el año.

 

El fuego de Xiuhtecuhtli

Es necesario comentar que los pueblos prehispánicos se regían por calendarios diferentes al nuestro -que es el gregoriano-, y el inicio de año, los nombres de los meses y su duración eran distintos.

Entre los mexicas se realizaban fiestas durante el mes de Izcalli -más o menos lo que corresponde a febrero- en honor al dios del fuego, Xiuhtecuhtli. A él se atribuía la renovación de lo viejo, por lo que se le dedicaba la fiesta de fin de año. 

El ritual consistía en apagar todos los fogones de la casa y quedarse en completa oscuridad; con esto se revivía el tiempo anterior a la creación del mundo. Las tinieblas también significaban la muerte, y era el momento en que los mexicas podían comunicarse con sus difuntos. Todo terminaba cuando se encendía el fuego y el dios Xiuhtecuhtli iniciaba el año renovándolo todo.

El elemento central de este ritual es la oscuridad que se rompe con el Año Nuevo, así que no olvides apagar todas las luces, ¡hasta la del celular! 

Comer tamales con nuestros antepasados

Durante la misma fiesta de Xiuhtecuhtli, los mexicas preparaban un platillo especial llamado chalchiuhtamalli, que consistía -como su nombre lo dice- en unos tamales a los que se agregaba amaranto. Estos eran ofrendados primero a los difuntos y luego al dios del fuego. Se creía que cuando se quedaban en completa oscuridad los ancestros degustaban estos tamales, algo parecido al día de muertos; y cuando se iluminaba la casa, los vivos se los comían, de manera que compartían los alimentos con quienes ya no estaban.  

Aunque no conocemos con precisión la receta que preparaban nuestros antepasados, aquí te dejamos una recreación contemporánea de los chalchiuhtamalli, por si quieres prepararlos para este fin de año.

Tomar pulque junto al fuego 

Ya hemos dicho que Xiuhtecuhtli era el dios de este elemento. A él se le agradecía por otorgar calor al cuerpo, purificar el hogar y cocinar la comida. Era representado como un dios viejo, con el que los mexicas se sentaban a compartir la mesa. 

Existía una noche especial en la que todos tomaban pulque, pero lo principal era hacerlo frente a una hoguera, ya que se creía que los mexicas convivían con su padre, el fuego. Lo más importante era que tomaban un poco de la ancestral bebida con los dedos, lo rociaban sobre la lumbre y con esto refrescaban de vez en cuando al dios. 

Si te animas a hacer este ritual no olvides salpicar cada determinado tiempo. Y recuerda que todo consumo de bebida embriagante debe ser con medida.

Incienso para purificar

Ahora viajemos del centro del país hacia la zona maya. Esta ancestral cultura iniciaba su año con el mes Pop, cercano a julio. 

Durante la fiesta de Año Nuevo, los sacerdotes llenaban con humo de copal los altares hasta que se impregnaban de este delicioso aroma. Desde la antigüedad, el incienso se ha encontrado presente en los rituales, ya que significa agradecimiento y purificación. Con esta tradición los mayas buscaban renovar todo lo que les rodeaba, de tal manera que el inicio del nuevo año fuera totalmente diferente.

Además, el olor del copal te encantará y dará una sensación de tranquilidad. 

 

Limpiar la casa para renovar la vida

¿Conoces esa tradición de barrer justo cuando inicia el año? Pues viene desde tiempos prehispánicos. Los mayas lo hacían con la intención de comenzar un nuevo ciclo, al mismo tiempo que renovaban los utensilios de su casa. Todo lo viejo, junto con los desechos, era arrojado fuera del pueblo para dar inicio a la nueva vida.  

Afortunadamente, en nuestros tiempos el camión de la basura la saca de la ciudad por nosotros. Así que, si decides hacer este ritual, sólo necesitarás una escoba y las ganas de comenzar una vida nueva. 

Y tú, ¿ya sabes qué ritual harás este fin de año?

 

Foto de portada: Karen Delgado Márquez

 

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