Escapando de la cuarentena

por Amalinalli Armendariz y Teresa Cortés

Desde que en México fueron detectados los primeros casos de COVID-19, las últimas semanas han sido controversiales y caóticas para todos. Aunque al principio la respuesta ante la alarma sanitaria fue mínima, todo ha ido en aumento paulatino y han sido puestas en práctica las medidas recomendadas para disminuir la propagación del virus. Como todos sabemos, las instituciones educativas, así como establecimientos dedicados al esparcimiento, suspendieron las actividades; también se cancelaron los eventos culturales y hasta los empleos en donde era posible realizar home office decidieron aplicar la suspensión.

Es así como encontramos que una gran cantidad de personas, las que tienen la posibilidad de hacerlo, se ha recluido en sus casas. Pero este nuevo estilo de vida ha evidenciado, por lo menos en lo que va de la cuarentena, una situación colectiva que es tan solo un reflejo de nuestra individualidad.

La mayoría de nosotros nos hemos encontrado en una situación de aburrimiento o, incluso, de ansiedad por no poder salir de casa o llevar nuestras actividades como cotidianamente lo hacemos. Varias cosas interesantes han sucedido, desde una elevada dosis de información que ha concluido en hastío hasta arribar al conclusivo sentimiento de no saber qué hacer. Todo esto nos ha llevado a buscar, en la mayoría de las ocasiones, actividades en las cuales ocupar nuestra mente y tiempo.

Una opción para mitigar el ocio ha surgido en las redes sociales. Se trata de retos o cadenas que van desde responder una gran cantidad de preguntas a voluntad de los usuarios, hasta capturas de pantallas de diferentes temáticas, con dibujos, GIFs, música, entre otros. Interactuamos con ellas con la esperanza de sentir saciada nuestra necesidad de mantenernos ocupados.

covid2Jean Jacques Rousseau, filósofo suizo del siglo XVIII, denunciaba que el hombre de su época había sufrido un proceso de transición del ser auténtico proveniente de la naturaleza, al ser que solo puede construirse dentro de la cultura y la sociedad; es decir, al parecer. Esta afirmación sigue vigente en nuestros días, sobre todo en nuestro convivir cotidiano en las redes sociales, que se ha incrementado notablemente durante este periodo de confinamiento. Según Rousseau, el espacio de los deseos y necesidades verdaderas queda vacío, así que el hombre social coloca allí algunas necesidades nuevas, pues como su “existencia ya no es autónoma, sino relativa, inventa sin cesar nuevos deseos que ya no puede satisfacer por sí mismo” (Starobinski, 1983). De esta manera, el hombre se encuentra constantemente fuera de sí, en continua búsqueda e insatisfacción, en perpetua y colectiva esclavitud. ¿Será que alguno de nosotros puede encontrar algún parecido con nuestra realidad?

Con esto en mente, y mediante un proceso de búsqueda personal, teniendo presente en todo momento que estamos inmersos en una muy grave situación de salud y que somos pocos los afortunados que podemos quedarnos en casa para resguardarnos, nos surgió la siguiente pregunta: ¿qué tal si esta cuarentena se nos está otorgando como un regalo? Es decir, en un mundo caótico donde siempre corremos de aquí para allá, quejándonos constantemente de la falta de tiempo para hacer lo que queremos, ya sea dedicarnos a nosotros mismos, a nuestra familia, pareja, amigos, justo en medio de todo el caos tal vez se nos esté dando la oportunidad de ese tiempo. ¿Qué estamos haciendo con él? Podríamos detenernos un momento e intentar reflexionar la situación y nuestra actual circunstancia colectiva: ¿por qué nos aburre tanto estar solos y desocupados?

Normalmente, nuestra atención se encuentra volcada hacia objetos que nos son externos; somos espectadores reaccionando, consumiendo, anhelando algo más; de modo que, incluso cuando parece imposible, buscamos huir. Y nos encontramos con la afortunada noticia de que sectores dedicados al entretenimiento han liberado plataformas con acceso gratuito a películas, libros, música, conciertos y obras de teatro para mantenernos entretenidos, así como clases y cursos online para promover la productividad.

Consideramos dos palabras claves aquí: «aburrimiento» y «distracción». La primera, según la RAE, es:

Cansancio del ánimo originado por falta de estímulo o distracción, o por molestia reiterada. («aburrimiento | Diccionario de la lengua española», 2020).

Por otra parte, “distracción” significa:

Cosa que atrae la atención apartándola de aquello a que está aplicada, y en especial un espectáculo o un juego que sirve para el descanso. («distracción | Diccionario de la lengua española», 2020)

Cansancio o molestia de la rutina, del aislamiento físico, pero, ¿por qué nos resulta aburrido estar en soledad con nosotros mismos?, ¿será que no sabemos estar solos y disfrutar de ello? La definición de “distracción” nos acerca al punto al que nos gustaría llegar, es decir, la búsqueda humana por desviar la atención a objetos o cosas que resulten entretenidos.

No condenamos a la distracción porque es claro que necesitamos de recreación y esparcimiento. Sin embargo, lo primero que ocurre cuando estamos un momento solos, sin ningún distractor, es que ansiamos algo de inmediato que nos distraiga, lo que sea. Y es precisamente este comportamiento el que resulta interesante. ¿Qué pasaría si dedicáramos algún tiempo al día para reflexionar sobre nuestra actualidad, sobre cómo nos sentimos, sobre nuestros gustos, disgustos, personas que amamos y lugares donde ya no queremos estar? ¿Qué tal si esta situación es un regalo de la vida para encontrarnos con nosotros mismos?Covid

A continuación, compartimos una reflexión que no pretende adoctrinar o generar controversia, sino ser una invitación oportuna para una de las autoras de este texto. Esta cuarentena coincidió con el tiempo de Cuaresma, según el calendario litúrgico de la Iglesia Católica; es decir, los cuarenta días antes de celebrar la Resurrección de Cristo, los cuales evocan el periodo que pasó Jesús en el desierto antes de comenzar su vida pública. En este tiempo, se invita al pueblo creyente al recogimiento, a parar el tan acelerado ritmo de vida para observarlo desde otra perspectiva (Francisco, 2020), internarse en lo profundo de su corazón y quizá encontrarse con sus oscuridades para celebrar lleno de luz la máxima fiesta que celebra el pueblo católico: la Pascua, la resurrección de Cristo a la Vida Eterna.

Quizá esto solo fue una curiosa e interesante coincidencia, pero estamos seguras de que, independientemente de la fe que profesemos, se nos está brindando esta oportunidad de reflexión. Esta cuarentena es, entre muchas otras cosas, una oportunidad para encontrarnos con nosotros mismos, una invitación a meditar sobre nuestra vida, a internarnos en nuestra mente y corazón. Es un hecho impactante el que un diminuto e invisible ser, un virus, pueda ser capaz de interrumpir nuestras vidas de una manera tan profunda, haciéndonos reflexionar y actuar de formas desacostumbradas.

Con todo esto, queremos invitarlos a no escapar de la cuarentena, sino vivirla: descansar, reflexionar, disfrutar de los espacios y las personas con quienes estamos. Porque, aunque muchas cosas se hayan suspendido, el flujo de impermanencia de las cosas no se detiene.

Bibliografía

aburrimiento | Diccionario de la lengua española. (2020). Consultado 28 Marzo 2020, obtenido de https://dle.rae.es/aburrimiento?m=form

distracción | Diccionario de la lengua española. (2020). Consultado 28 Marzo 2020, obtenido de  https://dle.rae.es/distracci%C3%B3n?m=form

Borja Vilaseca [Borja Vilaseca] (2020, febrero 12) Ama tu soledad [Archivo de video] Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=yhWWVYn_4LU

Francisco (2020) Mensaje para la Cuaresma 2020. Oficina de Prensa de la Santa Sede. Recuperado de   https://press.vatican.va/content/salastampa/es/bollettino/pubblico/2020/02/24/mens.html

Starobinski, J., Jean-Jacques Rousseau. La transparencia y el obstáculo, Trad. Santiago González Noriega, Taurus, Madrid, 1983.

Amalinalli Armendariz Jaramillo es egresada de la licenciatura de Filosofía en la Facultad de Filosofía y Letras, de la Universidad Nacional Autónoma de México. Sus líneas de investigación se relacionan con la filosofía de la mente, filosofía del cuerpo, filosofía japonesa, el budismo, la meditación y otros aspectos relacionados al pensamiento oriental. Actualmente forma parte del grupo de Redacción Digital QUIXE.

Teresa de los Ángeles Cortés Villa es pasante de la licenciatura en Historia en la Facultad de Filosofía y Letras, de la Universidad Nacional Autónoma de México. Forma parte del Seminario Permanente de Historia y Música en México de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México. Actualmente forma parte del grupo de Redacción Digital QUIXE.

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